Redescubrir el arte del cuaderno de viaje es también redescubrir una forma más consciente, personal y auténtica de viajar.
En los años 90, cuando viajaba para aprender idiomas, mientras buscaba mi propio camino, descubrí que viajar podía ser algo más que desplazarse. Leía a Kerouac y me subía a su coche On the road, rumbo a lo desconocido. Leía a Hesse y sentía que cada paso por el mundo era también un paso hacia dentro en su Wanderung (El Caminante).
Pero fue con Bruce Chatwin, y sus Trazos de la canción (The Songlines), que comprendí que el viaje podía convertirse en una forma de estar en el mundo: un mapa interior que se dibujaba a medida que uno avanzaba, a veces con palabras, otras con imágenes, o incluso con silencios.
Fue también por entonces cuando empecé a fijarme en los cuadernos. Chatwin hablaba del cuaderno de viaje con devoción: pequeños cuadernos negros donde apuntaba pensamientos, trazaba rutas, recogía anécdotas. Él mismo cuenta cómo, antes de partir hacia Australia, intentó hacerse con todas las libretas que pudo encontrar tras enterarse de que el fabricante original, una pequeña empresa familiar de Tours, iba a cerrar.
Años después, en 1997, una editorial milanesa rescató ese objeto casi mítico bajo el nombre de Moleskine, devolviéndole vida y prestigio. Para entonces, yo ya había llenado varios cuadernos con recortes de revistas de viajes, frases robadas a viajeros ilustres y mapas improvisados. Poco a poco, también me atreví con el color. Me acerqué a la acuarela como quien se acerca a un nuevo lenguaje: con torpeza, con entusiasmo, con respeto.

«Perder un pasaporte era la menor de las preocupaciones. Perder un cuaderno era una catástrofe.» – Trazos de la canción. – B. Chatwin
Dibujar en tu cuaderno de viaje para ver mejor
Hoy, en un mundo saturado de imágenes digitales, sigo creyendo que hay algo especial en dibujar lo que vemos. Cuando sacas tu cuaderno y pintas, estás mirando con otros ojos. Te detienes. Observas con detalle. Te implicas.
La acuarela, por su carácter ligero, espontáneo y nómada, es compañera ideal de viaje. No necesitas mucho: un cuaderno de viaje, un pequeño estuche de colores, un pincel con depósito de agua y un poco de tiempo.
Pero lo que obtienes a cambio es inmenso: un recuerdo que tiene textura, un momento de presencia plena, una conexión más profunda con el lugar y contigo.
Los artesanos del trazo
Aunque yo siga siendo una aprendiz, en La Bottega Concept tengo la suerte de cruzarme con acuarelistas que dominan este arte de forma maravillosa.
Solo te comento de un par de ellas, para que te hagas una idea.
Kata, de Save the Date Projects, trabaja desde su estudio en Madrid creando acuarelas personalizadas que embellecen tu casa y tus momentos especiales con una sensibilidad única. Su trazo combina ternura y precisión, y muchas de sus obras evocan la naturaleza. Realiza Talleres para distintos niveles Es diseñadora, ilustradora y profesora de acuarela: ofrece talleres creativos para aprender esta técnica desde cero. Con un enfoque práctico y cercano, invita a perder el miedo y descubrir la acuarela como forma de expresión personal. Sus cursos, tanto presenciales como online, incluyen materiales y acceso a vídeos para seguir practicando en casa..
Ana Barrera, es acuarelista, arteterapeuta y defensora de una vida conectada con la naturaleza, cuyas formas, ritmos y ciclos —especialmente el del agua— inspiran profundamente su obra. Ingeniera agrónoma, redescubre la pintura como medio de expresión auténtica y elige la acuarela como lenguaje artístico. Su trabajo se entrelaza con un camino de autoconocimiento, formación en arteterapia y acompañamiento a mujeres. Comprometida con la sostenibilidad, en sus procesos y actividades cuida cada detalle para que esté en armonía con el medio ambiente.
Sus obras me recuerdan que el arte —como el viaje— no busca necesariamente la perfección, sino la expresión. Y que no hace falta ser un gran artista para empezar: basta con mirar con atención y atreverse a ponerlo en el papel.

«Y así fue como realmente se inició toda mi experiencia en la carretera, y las cosas que pasaron son demasiado fantásticas para no contarlas.» – En el camino – J. Kerouac
Este verano: menos fotos, más trazos en tu cuaderno de viaje
Con el verano a la vuelta de la esquina, te invito a recuperar la belleza del cuaderno de viaje. No hace falta irse muy lejos. Basta con cambiar la mirada. Lleva contigo una libreta cuando salgas al campo, a un museo o incluso a un rincón de tu ciudad que nunca te detuviste a observar.
Y si quieres dar un paso más, en La Bottega Concept estamos trabajando en propuestas para aprender esta técnica junto a grandes artistas, en talleres íntimos donde el viaje es hacia la creación, y la artesanía es la guía.
Quédate pendiente del CALENDARIO DE EXPERIENCIAS o contacta conmigo para más informaciónes:
POR E-MAIL: hola@labottegaconcept.com POR TELÉFONO: llamada gratuita 📞AQUÍ
También puedes utilizar los comentarios, aquí abajo, si quieres compartir tu experiencia con cuaderno de viaje, acuarela o sugerir alguna lectura que te haya inspirado para viajar mirando con otros ojos.
